Cuando nace un bebé con labio y paladar fisurado (LPH), la atención suele centrarse en la alimentación y las futuras cirugías. Sin embargo, existe un aspecto fundamental que también debe comenzar desde el inicio: la salud oral.
Aunque los dientes aún no hayan erupcionado, la boca ya alberga microorganismos que forman parte de su ecosistema natural. Mantener una adecuada higiene oral desde los primeros días ayuda a reducir la acumulación de bacterias y crea hábitos saludables que acompañarán al niño durante todo su desarrollo.
La limpieza diaria de encías, lengua y tejidos blandos puede realizarse suavemente con una gasa húmeda o un dedal de silicona recomendado por el equipo tratante. Esta práctica no solo favorece la higiene, sino que también permite que el bebé se familiarice con la manipulación oral, algo importante para futuras intervenciones terapéuticas.
Los niños con LPH pueden presentar una mayor predisposición a ciertas dificultades dentales debido a alteraciones anatómicas, posiciones dentarias irregulares o desafíos en la higiene de algunas zonas de la boca. Por ello, la prevención cobra un papel especialmente relevante.
La evidencia científica demuestra que una buena salud oral contribuye a disminuir el riesgo de caries, inflamación gingival y otras afecciones que podrían interferir con tratamientos posteriores como ortodoncia, injertos óseos o cirugías reconstructivas.
Además, una boca sana favorece funciones esenciales como la alimentación, la respiración y el desarrollo del habla. Cada pequeño cuidado realizado en casa se convierte en una herramienta para fortalecer la salud integral del niño.
Las visitas tempranas al odontólogo especializado permiten orientar a las familias, resolver dudas y establecer estrategias preventivas adaptadas a las necesidades individuales de cada paciente.
El tratamiento del LPH es un camino que se construye paso a paso. Comenzar con hábitos de higiene oral desde el nacimiento es una de las decisiones más sencillas y valiosas que una familia puede tomar para acompañar el crecimiento de su hijo.
En Fisulab creemos que la prevención es el primer paso hacia sonrisas saludables. Contáctanos para recibir orientación personalizada.

